Tuve que decirme la verdad:

        Tengo los ojos cansados y las manos frías de tanto llorar,
soy precisamente lo que no querías y después de mucho me dolió esperar,
se que nada tiene vuelta de hoja por que este capítulo llego a su final,
y caí de rodillas frente al mundo que siguió su rumbo y me dejo atrás.
       Ahora acepto toda la verdad, no puedo seguir cómodamente
en mi fantasia si no me respondes, y aunque quiero tenerte conmigo
tampoco disfruto de esta soledad, con solo recuerdos y escombros de ropa
que ya no usaras, con cuadros y objetos que el tiempo a empolvado por mi necedad.
Tuve que mirarme en el espejo y aceptar que no te dejare de amar, sin embargo
todos mis esfuerzos, son pasos en vano que no avanzaran, son esfuerzos tontos,
porque de la muerte nadie volverá, y aunque en algún sitio puede que me esperes, la vida se escapa y debo continuar!