Antónimo al amor que ha fracasado....





El enorme hemisferio de estos lazos,
que se unen en la víspera encendida,
me envuelven sin mesura en su regazo,
aunque el miedo aun me tenga en agonía.

Temo a la falsedad y la ironía,
por las que susceptible me han herido,
pero si una coraza me cubriera, perdería la balanza y su armonía.

Eterno practicante enamorado
en busca de risibles sutilezas
no en vano cae quien habla por alarde
ante las fulminantes evidencias.

No le temo al amor ni a sus deleites,
le temo a su continua semejanza
creador de emocionantes espejismos,
y buen imitador de mi esperanza.

Amante corazón que en la contienda
continuas estrategias lo han vencido,
aunque vuelvo entusiasta a mas batallas,
la guerra es mi temor que no he vencido.

Universo en continuo movimiento
de mis curiosidades impulsivas,
puedo sufrir la errónea alternativa
pero no claudicar en perspectivas.