La lectura es un universo sin horario ni limites.




Donde el verano es tan pleno y el invierno tan mágico que se podría gozar de ambos a la misma vez.

Metamorfosis en amor

•Si te enamoras de tus labores vas a disfrutar la vida.

•Si disfrutas de la vida serás en plenitud feliz.

•Si reflejas felicidad atraerás al ser humano perfecto para compartir esa armoniosa atmósfera contigo.



El amor armoniza, sincroniza y transforma.



Creación

Dios nos da el poder de recordar para evaluar, aprender y conservar mil momentos invaluables.


Pero no nos permite mirar el futuro para dejarnos ser su instrumento principal en esa parte de la creación.




La búsqueda




Fui larva de un amor desencajado entre la sangre candente y un espíritu esperanzado.
Fui aquel escarabajo en el regazo protector de un alma dulce con mirada de ángel.
Crecí bajo la lluvia y a la luz de un rayo seductor escape en imprudente búsqueda de un mágico arcoiris.
La sombra de una nube cubrió con soledad una trampa en mi huida, tropezando en tinieblas con la naturaleza de un impulso suicida. Marcando el territorio del que solo el instinto protege a la envestida con la fija lección que evita el precipicio de una antigua caída.
El crudo invierno me envió clara señal de rendirme con dudas o abrazarme a la vida, que allá en el horizonte el día menos pensado en mi andar por los campos recompenso mi herida.
Fue una fría mañana cuando al cristalizar el hielo en la laguna, agache la mirada y al vuelo de mis alas el agua reflejo la estampida boreal de múltiples colores que añore el viaje entero.
Estalle en una turba de emociones aladas y asombro incomprensible, tras un trayecto intenso de experiencias complejas, creció el pequeño ser que ilusionado se enfrasco en el delirio al salir a buscar lo que ha estado consigo.


-Dedicado con amor a la responsable de mi vuelo literario: Mi madre-

FÓRMULA DE LA CONFIANZA EN UNO MISMO




Primero: sé que tengo la capacidad de alcanzar el objeto del propósito definido de mi vida; por lo tanto, exijo de mí mismo acción perseverante y continua hasta conseguirlo, y aquí y ahora prometo ejecutar tal acción.

Segundo: me doy cuenta de que los pensamientos dominantes de mi mente se reproducirán con el paso del tiempo en actos externos y físicos para transformarse en una realidad física; por lo tanto, concentraré mis pensamientos durante treinta minutos cada día en la tarea de pensar en la persona en que me propongo convertirme, creando de este modo una imagen mental clara.

Tercero: sé que, mediante el principio de la autosugestión, cualquier deseo que abrigue con perseverancia buscará expresarse a través de ciertos medios prácticos para obtener el objeto que haya tras él; por lo tanto, dedicaré diez minutos cada día a pedirme el incremento de la confianza en mí mismo.

Cuarto: he escrito con claridad una descripción del objetivo primordial de mi vida, y nunca dejaré de esforzarme, hasta que haya conseguido la suficiente confianza en mí mismo para alcanzarlo.

Quinto: comprendo con claridad que no hay riqueza ni posición que pueda durar mucho tiempo, a menos que se haya formado sobre la lealtad y la justicia; por lo tanto, no me comprometeré en ninguna transacción que no beneficie a todos a los que afecte. Tendré éxito atrayendo hacia mí las fuerzas que deseo emplear, y la cooperación de otras personas. Induciré a otros a servirme, por obra de mi disposición de servir a otros. Eliminaré el desprecio, la envidia, los celos, el egoísmo y el cinismo y cultivaré el amor por toda la humanidad, porque sé que una actitud negativa hacia los demás nunca me dará el éxito. Haré que los demás crean en mí, porque yo creeré en ellos y en mí mismo. Firmaré esta fórmula con mi nombre, la memorizaré y la repetiré en voz alta una vez cada día, con la fe absoluta de que influirá gradualmente en mis pensamientos y mis actos para que yo me convierta en una persona que confía en sí misma y que goza del privilegio del éxito.

Decretado: Napoleon Hill