Ahogando mi ayer el hoy


No hay en mi, lleno ni vacío al rehusar renunciar al espacio perdido...

Cuando estoy en reposo mi interior sufre el claustro de infiel hiperaccion.
Pensando en la novedad de mi dilema me desborde como vasija llena
que derrama su contenido al pretender usarla sin haberla vaciado.
Así soy al rededor de mis ideas, la vida me transporta en este cuerpo que se lleno de todo y vive desbordando;
no quiero renunciar a mis ayeres,
mis ideas y memorias son el viejo tesoro que ocupa mi sistema.

Pero que hay de mi "hoy",
que hay con la aurora nueva
que no tiene un lugar con mil amaneceres y rayos de abundancia que fueron estancando la ilusión y placeres...
Y necia la alborada que aunque cuece las habas por volver a sentir
prefiere atosigarce con el vaivén del ayer que suena con el viento y escurre de mi piel.
No hay espacio al amor,
no hay espacio a los ojos de un necio corazón que huye con su equipaje, como si cada sol brillara lujurioso
con encanto salvaje;
Y este sabe que oculto nadie profanara al ser que entre el oleaje le arrastrara con ancla a tal profundidad tripulando ese viaje.