Compatibilidad





Tan inclemente como el
tiempo es la pasión en una relación a prueba.
Los retos de compatibilidad no son de causa natural como el amor en si.
Quien pide comprobar que se le ama, pretende fabricar una pijama en vez de arropar su corazón; tan tonto como ciego es quien admite ser conejillo de un reto semejante cuando es tan claro como un espejo roto que quien obliga no tiene imagen clara de lo que quiere lograr.
Una persona con tales expectativas no amerita absorber consigo a quien en verdad eres, aislarte de quienes amas y de los lugares a los que tu corazón pertenece como tus preceptos, pensamientos y creencias.
En nombre del amor no se justifican cambios drásticos frustrando una realidad latente dentro de la personalidad, las señales son claras cuando reprimimos nuestro libre albedrío por miedo a la reacción de quien dice amarnos.
No ata el amor, por que no es una cadena de reglas a seguir; el amor libera la realidad compatible y supera cualquier diferencia en términos de balanza equitativa.
El amor es el objetivo de la responsabilidad de ser feliz haciendo feliz a quien ilumina tu existencia no a quien la oscurece, e inunda de posibilidades en ves de suprimirlas a una burbuja frágil brotando sin rumbo con obvias miras a estallar esfumandose efímera con toda su aparente belleza de espejismo.
Las señales de atropello al autoestima son tan claras como un serio tronido de dedos dominantes o una mirada penetrante que pretende callar y reprimir un ser que no le pertenece.
El amor es libertad de elección sin sobreestimar la preferencia de estar siempre al lado de quien te conforta sin hostigar, de quien te impulsa sin presionar y te acompaña sin sofocar.
Las cosas claras no son las que se dicen si no las que se transmiten en la atmósfera de una relación segura, sin vagas necesidades de provocarse o mantenerse en prueba de resistencia como admitiendo que de cualquier forma jamas será suficiente lo que se haga por la otra persona para consolidar su débil sentimiento.
Ser uno para el otro es ser tan suficiente que se esta absolutamente seguro de el espacio que ya es insustituible haga lo que haga y vaya a donde vaya, pues ya es su alma gemela, y esa es la razón de haberse encontrado, siempre tendrá lo que le pertenece sin posesión y por natural sincronización. Siempre que el agua fluya sin obstrucción hacia su cause, fluirá la magia de la vida en armonía y deliciosa seguridad.