Vigilia de un eclipse neurológico





Uno de esos días en los que te dan enloquecidas ansias de romper todo y sacar la casta, rompí el silencio. Es difícil hablar cuando se esta acostumbrado a discutir y ganar con argumentos arraigados en la frustración; en una discusión el resentimiento siempre gana, por que es el que mas talento tiene para el drama y a las reacciones sobresaltadas que terminan en amargo llanto cualquiera se queda sin palabras. El problema de una escena dramática es cuando sucede bajo los efectos del insomnio en un solo cerebro lleno de fantasiosas reacciones que jamas se materializan. planes concretos, ideas, recuerdos, y hasta tremendos proyectos que obtienen una claridad insuperable hacia el éxito aunque se esfumen al amanecer. No sabes jamas lo que te pierdes durante el día pero se vuelve adictivo lo que te puedes perder por la noche cuando como adicción tomas las ilusiones de horas en total oscuridad sin pros ni contras, sin competencia, sin dominio mayor que el de la libertad de echar a volar la imaginación de polo a polo sin restricciones vanas de una tirana realidad de reglas. Cuando unos ojos búhos se vuelven tan intolerantes a la monotonía, comienzan a saborear esta paranormal forma de ser libre, la que otros llaman simbiosis donde la falta de sueño juega a ser un hada madrina de todos los mas profundos pensamientos sin miedo a atravesar ese mundo paralelo que se llama soledad. Escuchas las nimiedades, las pequeñeces se vuelven gigantes y las sospechas hipótesis de un momento simplemente irreal, difícil de comparar con la conciencia al salir al mundo y dejarte envolver por la influencia de los ruidos pre-motivados. Estas alerta en calma (que extraña combinación) percibiendo el ultimo ruido que la conciencia oculta frente a los demás; sin compartir con nadie mas que con tus propias convicciones, con los versos ocultos de tu natural conexión con el cerebro, quien en su parte mas recóndita esconde todos los mínimos detalles de ese universo paralelo al día, ese mundo tan impenetrable frente a la verdad, la desnuda realidad de quien se descubre tan frágil creador de sus mas insólitos sueños con un incondicional cómplice haciendo cada deseo realidad ( insomnicamente alucinante pero real ) como las manos, cuando sienten todo lo que tocan y se lastiman con superficies ásperas, como los pies cuando intentan caminar descalzos e inevitablemente saben que el contacto hará cada intento tan sensitivo, tan directamente intenso, algunas veces suave y en otras doloroso) A todo prejuicio el insomnio lo hace efímero, no existe mas esa forma absurda de limitarse y puede rendir tributo a cualquier teoría como absoluta verdad como parte fundamental de esa dimensión escondida, creando lo que podría ser el paraíso terrenal. Eso esperan las ideas, la quietud, la tranquilidad, el silencio y la soledad. entonces se disparan como manada de aves en medio de un desastre natural. El control es imposible y hasta incoherente, como si la regla general de los pensamientos de insomnio sean amotinarse unos con otros sin darse permiso a concretar, simplemente llenando los puntos imperfectos con mas naturalidad y sin tabúes. Como observar desde la cima todo un tumulto natural, del que todo el sentido es simplemente la existencia misma, así es pensar y redundar sin que los cabos concuerden pero con extremo sabor a cordura, con clara textura de cada simple idea deformando en segundo los sentimientos mas desorbitados. Inexplicable.... Lo supe desde el principio, el insomnio es eso que mientras se esta viviendo en sociedad no es posible interpretar, se hacen bromas, sarcasmos y hasta juicios e interminables recomendaciones, pero en ninguna conversación será posible describir esta saciedad de estar simplemente en contacto con uno mismo, sintiendo la soledad mas acompañada por esos pasajes indomables en tiempo suspendido. El reloj es un cronometro que se detiene entre números para dejar que la ansiedad consiga su cometido a enloquecer lo suficiente para disparar el viaje impenetrable por ajenos, y tan esquivo a la razón pero exquisito al sentimiento. Podría ser el mejor de los poemas pero no existe transcripción, o la peor de las pesadillas que jamas se descifran al despertar. Sin embargo no se ha dormido, el cerebro esta alerta hasta el letargo en el tiempo y la dilatación de las pupilas que en su misterioso movimiento comienzan a indagar esa retrospectiva que nadie sabe donde comienza pero sabe donde terminara. Se odia de todo, sobre todo a los momentos en que evaluamos que en las próximas horas existe nuestra actividad normal que desde ya será condenada a la fatiga y la poca sobriedad que deja el agotamiento de neuronas y la muerte m de muchas de ellas. Aunque la fijación de consecuencia insomnica podría parecer de tinte estético esta inevitablemente oculta la intención idealista que tarda en romper sus estereotipos para hacer sus propósitos realidad. De los recuerdos, recuperar la paz. De los deseos, creer que son posibles. Del misterio, dejar ir el terror. De la picardía, perder el pudor. De las ideas, lograr realizarlas. De lo mas incoherente, visualizar con cordura. De la estética, cubrir las inclementes ojeras. Ser un cuerpo de un continente y un espíritu de otro complica la realidad como el rendimiento diurno dando paso a que gobierne la zozobra como línea frágil entre la realidad y la locura haciendo aun mas complicado saber cual es cual. Ya pronto se sospecha que lo real no es tan real y lo vivido por falta de sueño es poco mas que adictivo que se convierte en el ciclo mas importante que nos invita a disfrutar y disfrutar comenzando el habito de simplemente esperar a que vuelva ese estado de letargo en el que lo mas importante es la adrenalina de visualizar desde otro filtro nuestra personalidad. Entonces la curiosidad comienza a indagar que tan único,especial o extraño es el insomnio y abres con prisa tu catalogo de red social. ¡Sorpresa! El mundo paralelo no es exclusivo ni se reserva el derecho de admisión; las indiscriminadas culpas van desde sentimentales hasta hábitos alimenticios y paranoias con mutación a personalidades múltiples en cada cerebro, saltando de sentencias tiernas hasta diabólicas y amenazantes. Morfeo y la mitología completa sufre señalamientos, objeciones, reprimendas de lo cual exagerar es el punto estratégico como si por dominio psicológico pudiera resultar en somnolencia. En ese momento llega el fin de la epopeya, las chispas deslumbrantes de una autora que anuncian otro dilema existencial. Dormir mientras el mundo despierta y la rueda de la fortuna vuelve a girar....