El bumerán de un mundo visionario


Hoy observe en profundo estado de reposo al mundo frente a mi sonriendo solo y preguntandome una y otra vez si ríe de suspicacia o de zozobra.
Cada segundo todos sus rincones son recorridos y usados a merced de quien al principio él abrigo amoroso sin escatimar deleites y abundancia; no advirtió en que la crianza sin reservas produce conformismo de caprichos que pronto aprecia en mínima gratitud tanta benevolencia.
Detuve mi atención al horizonte y recorrí lentamente los puntos cardinales con recelo por tanta adversidad en su barbarie atribulando al mundo herido y sin consuelo.
Los fragmentos de alma que obsequió de si mismo a cada cuerpo dejo que en libertad exploradora la carne dominara ante el talento.
Y olvido el ser pequeño e indolente por su ególatra afán de aquel dominio, a la fuente que en esencia le provee de todo cuanto goza y le es provisto, enfocando su esfuerzo en acaparar con avaricia, esclavizando en angustia su propio paraíso interior, evadiendo que somos todo cuanto nos posee y de celosa forma pretendemos poseer.
Observe sin querer todo este espacio y en el pleno vaivén de la existencia pude ver como somos tan idénticos al mundo. Marchamos en vasta soledad y con premura teniendo un universo a nuestro entorno vacíos de apreciación y en desapego ya poco es lo que nos hace disfrutar.
El también esta preso en un colapso de ironía por que en su esfuerzo por mimar al fruto de su entraña olvido que en la balanza del libre albedrío podría inclinarse voraz por la codicia de poseer lo que pretende merecer con diferencia mezquina del que evade compartir.
Hoy nostálgico el mundo observa su obra extraordinaria que rebaso las expectativas creativas y con tal autonomía de transiciones se obsesiono en el limbo de emociones de quien declara crear innovaciones cuando no es mas que el medio por defecto de tal evolución que por su origen se estableció desde antes de habitarlo como llave maestra en sincronía con su esencia real del paraíso.