Estoy aprendiendo a hablar contigo, sin ti...
En el silencio encuentro las respuestas que quiero y no las palabras que lastiman.
La costumbre de comparar suele ser enferma, pensando que es inocente decir detalles que tendría que desconocer.
Estoy encontrando felicidad en el recuerdo y destruyendo la tristeza de no volverte a tocar.