Al final del día...

Reconocí que amo mis recuerdos pero más amo mi presente y por ningún motivo desearía volver al pasado ni en el segundo atrás...
El pasado debe ser visto con alegría pero debe quedar atrás para dejar al ser que nos habita, satisfecho y pleno sin tristeza por la nostalgia al extrañar; Sin el vacío emocional de lo que no volverá y con absoluta certeza de que lo que viene es aun más excitante.