Extinto


Entonces comienzan las historias y todos los presentes deshilachan sus mitos como una realidad.
Ya sabemos que las almas viajan en los pasillos de la soledad, no es secreto que susurran cosas pero nadie quiere apreciar la verdad; cierto es que se eriza la piel cuando los detalles tan certeros entre la realidad y la locura tocan el subconsciente y dejan huellas para recordar.
Escritores, poetas y artesanos modelan las huellas vibrantes en la pintoresca mezcla en criptas y epitafios, traduciendo el mensaje sereno de quien como último, clamó su destello en peculiar adiós.
Nadie cruza la línea y regresa, nadie vuelve y testifica el éxodo; o por lo menos nadie sin el sobresalto, el enigma y terror.
Cada cuento termina en tristeza, y tras esa historia hay media verdad, por la simple pasión del misterio sensacionalista sin mejor testigo principal que quien ya no tiene un cuerpo para emitir su voz.
Los pasos lentos del camino viejo que arrastran desganó y aflicción; la incertidumbre hacia la bóveda del misterio debe ser aún más impactante para quien esta ascendiendo que para los que sólo podemos imaginar.
Imagino miradas abrumadoras en los extintos ojos que habrían de expresar; y el humo en el viento que agrava la marcha que luce perenne entre el vendaval....
Imagino todo, te imagino a ti.
Te imagino gris, te imagino ausente, y entre tanto fiambre te imagino a poca distancia de mi.