¿Quién hizo las reglas con la subliminal atracción de corromperlas?


Estaba pensando en la realidad y para hablar con la honestidad que sólo se genera de un espíritu incómodo... No me gusta mucho.

Ya es más de un punto de vista gobernando sobre cada organismo significativo; cultura, religión, sociedad y la aparición de todas esas corrientes mezcladas en las que se afirma ser ese "todo" siempre perseguido, la mezcla en armonía, la respuesta prometida y la culminación de esa constante búsqueda en elixir de la vida que de cualquier modo, deja espacios por descifrar.
De acuerdo con este lado del escenario, no me siento en la comodidad de un espectador gozoso. Este show al que no pedí venir y al que de cualquier modo me trajo la circunstancia, me esta dejando sin opciones de opinión concreta pese a los muchos intentos que hago por encajar principios en ciertas escenas de la función.
El telón ha caído nuevamente, y mientras quedo con la promesa de un siguiente segmento que me conceda el honor de la claridad mental; el espasmo de la duda me amordaza el credo cuando cada que mi vehemente pasión por los pequeños pero significativos detalles caen en la monótona tragedia del rezago y el conformismo.

¿Quién hizo las reglas con la subliminal atracción de corromperlas?
Hoy también repasé la historia y no existe un líder, ídolo e incluso simple gobernante carismático que trascienda su historia por fronteras de espacio y tiempo sin antes haberse atrevido a imponer su propio idealismo que en ningún caso encajaba al armonioso engrane de su época y realidad.
Cae la noche y en la penumbra nuevamente, las ideas continuas sobre el tema emergen como balas de mi constante guerra de sugerentes rumbos.
Caigo aquí, y cuán grande sea el prototipo de apremiante estructura que se edifique hoy en mi conciencia, no tardará lo que tarde en recobrar el juicio apenas amanezca, que como sucedió a numerosas murallas por imponentes que fueron, se desplomarán en seguida que la realidad aparezca y confunda mis ideas....