Sombras






Sucede a menudo en la coincidencia de vivir, el toparse con personas del pasado, que conocieron tus rasgos cuando aún luchabas para fluir en el mundo que recién descubrirías en sus matices brillantes y tétricos.
Los días veloces en que estrellarse, caer y recomenzar eran tan cotidiana costumbre como intentar una moda y otra hasta lograr la comodidad en el estilo, basado en aún en influyentes premisas.
El reloj no se detuvo; por lo menos no en el transcurso del plano físico. Los cambios llegaron tras la moraleja del camino, y perdurar a flote en una sociedad que cambia de color pero no de ideas continúa siendo la trampa ilusoria con un bumerán de reciclaje oculto bajo nuevos adjetivos.
Esta actitud apremiante y espontánea, a veces cómica y otras muchas conflictiva, que mantenemos en el inicio de tal proceso de aprendizaje y cambio, cuando los huesos son muy tiernos y los músculos flexibles, tarde o temprano, se detienen, se relajan, se ajustan y se transforman.
La madurez llega con estrés o relajamiento (según en quien habite) pero llega al fin, y en la mayoría de las memorias se desea vehementemente borrar detalles del proceso.
Definitiva es la condición emocional del ser en si, para atravesar y continuar su evolución paso a paso cuando toda grieta y toda herida parece formar simple e irónica parte de la historia en lección acumulada como agua en cause de un río; hoy el tiempo es el mismo, el clic del reloj es imparable, y pareciendo que fuese el mismo, ya todo al rededor transfiguro su aspecto.
Entonces como si de algún iceberg perdido en el polo hubiera llegado a la calidez del golfo derritiendo y liberando memorias congeladas, aparece algún inadaptado que insiste en tratar su introducción a tu presente como si el minuto de la última interacción en ese ayer y el presente, fuera en vez de una vida, un simple día.
¿Qué le falta al extraño en su presente de sentido común o qué te sobra en el plano físico acentuando tus rasgos del pasado, para que el intruso pretenda retomar la psicología infantil en un: "¡Como si no te conociera!...?
¡Insolente pasado que fuera de causar júbilo produce rechazo!