Depósito en efectivo (eso es amor)





Si el amor fuera un objeto visible, sólido y táctil, manejarlo dominaría en su totalidad el universo como el dinero contante y sonante en cada cuenta de amor.

Piensa en todas las veces que tu vacío emocional te ha echo derramar infinitas lágrimas. por conteo en cantidad habrías acumulado una enorme fortuna al amar, ya que sufrir con tal vehemencia es simple resultado de el más genuino sentimiento, que devastado por diferentes razones inevitablemente te arruinaron al no haber conseguido reciprocidad.

¿Dónde guardamos tanto amor a la espera de volver íntegramente a depositarle para por fin lograr la fortuna de la afinidad?
Donde?...

Genial idea sería poder ponerlo en una cuenta fija con acceso a "depósito en efectivo" en transacción inmediata y sin miedo a perder la inversión en muy seguras condiciones crediticias... así de simple.
Amar jamas se complicó tanto, hasta que introducimos contratos intermediarios fastidiando un ejercicio simple y mágico, con placer incluido.
Amar es depósito al contado, sin restricciones, sin historial crediticio ni pólizas de manejo que bloqueen la movilidad de tan valioso tesoro.
Dar sin la codiciosa intención de estar invirtiendo para recibir con creces, pero con la entera satisfacción de poder gozar de ese patrimonio por el hecho de ser depositarios de esa fructífera cuenta, y a comparación de las tazas sofocantes de intereses, tenemos el placer de gozar de beneficios a largo plazo en cantidades exactas para mantener la estabilidad emocional sin deudas ni cargos truculentos y abusadores.

Si el amor fuera real objeto de tales decretos que ajustados a una lista de bienes y servicios son causantes de la inmediata pereza de sus contribuyentes; si fuera realmente el propósito de una sociedad creada para manipular lejos de cuidar los intereses del objeto que no es otro que el depositario de tu sentimientos, sería cualquier empresa usurpando el proyecto del amor.

Debería ser esa caja de propósitos ahorrativos, y con la psicología inversa que ya nos domina, desearíamos sin duda derrochar en vez de guardar todo lo que solo en vida disfrutaremos más que inertes, sin la posibilidad de heredarlo por ser inherente objeto con plan tan privado y absolutamente personal.
Abramos ya esta cuenta universal en la que códigos y cláusulas jamas serán monopolizadas por ser intrínsecas, profundas y entrañables.
Imposibles de administrar y dañar en su validez por institución corrupta alguna a causa de su legítima fuente generada en el principio mismo, donde para gestar la autenticidad de la vida, el amor fue ingrediente clave de adquisición tributaria a la humanidad.