Al final del recorrido el camino es simplemente camino, por que los pasos dados lo han dejado atrás.
No hay ayer por que hasta la brisa se evapora así que no hay razón para mantener la vista atrás.
Aunque te das cuenta que nada es lo que parece, nadie lo que pretende, y que por más expectativas que se pongan en una persona o situación las cosas fluyen y avanzan como deban ser por que la realidad no concede caprichos.
Estas, eres, sientes, aún respiras y ese es definitivo indicio de que todo continuara, pero tu eres quien elige hacia donde.
Entonces palpas el presente y simplemente dices ¡Gracias!