Termina el día y contemplo el milagro del tiempo atravesando el cielo con esa bóveda celeste que me invita a admirar el literal arte inspirador del universo. Entonces me emociono y se me enchina la piel por que reconozco que más allá del simple proceso de cumplir responsabilidades, cumplimos el ciclo maravilloso de crecer, de evolucionar, de vivir...