...como siempre...

Descubrí como siempre, que en la diferencia está la igualdad, que no todos tenemos que ser iguales para estar de acuerdo y no todos tenemos que estar de acuerdo para ser iguales.
Descubrí que mi paz no tiene precio, no se negocia y es invaluable para mi salud y sincronía con el universo; descubrí que la guerra es la falta de respeto y que el respeto es la cerradura para abrir la puerta de la paz.
Descubrí que amo mi vida aún con un pasado que un día odie, y que aceptó las circunstancias por qué me tienen en la plenitud emocional que por fin logre.
Descubrí que el trabajo del Ser es un trabajo continuo y que el haber aprendido no me hace maestro y el saber un camino no me hace guía, por el contrario me permite asombrarme de lo increíble que es este viaje y lo poco que hemos visto en nuestro limitado recorrido.
Descubrí que puedo ser más que una simple expectativa y que quienes me aman reconocerán mi felicidad y se alegrarán conmigo, y los que no me aceptan es por qué están librando sus propias luchas en el proceso de evolucionar. Algunos llegaron antes y otros pasaron sin siquiera notarlo, pero los que estamos en pausa, estamos descubriendo el mágico efecto del trayecto en este increíble camino.